A 60 kilómetros por la carretera 49 a Zacatecas y tomando la desviación a Ahualulco, se encuentra esta hacienda tan rica en historia, ya que tomó su nombre de Bocas de Maticoya, guarida de un grupo de indígenas guachichiles. El casco está situado en la parte más alta de una loma dominando un pequeño valle, a un lado de la vía del ferrocarril. La antigua casa de la hacienda posee una terraza posterior, desde donde los propietarios veían pasar el tren, y vista desde el exterior parecen los torreones de un castillo medieval. Alrededor de una gran plaza se encuentran las demás dependencias, la iglesia, la fábrica de mezcal y las trojes. La capilla se encuentra en una loma al otro lado de la vía, al final de una larga avenida |