Fundada por 1588, una vez firmada la paz chichimeca, como defensa se estableció el fuerte de Bocas de Malicoya. Al desarrollarse la agricultura y la ganadería potosinas, se formó también la hacienda, ya que por aquí pasaba el río. Para 1560, ésta perteneció a Juan Caballero, por lo que cambia el nombre original por el de Bocas de Caballero.
La antigua casa de la hacienda posee una terraza posterior, desde donde los propietarios veían pasar el tren, y contemplada desde el exterior parecen los torreones de un castillo medieval. Alrededor de una gran plaza se encuentran las demás dependencias, la iglesia, la fábrica de mezcal y las trojes. La capilla se encuentra en una loma al otro lado de la vía, al final de una larga avenida |