Se construyó por órdenes de José Encarnación Ipiña. El ingeniero Octaviano Cabrera Hernández dirigió la construcción de este edificio. Su proyección se debe al deseo del señor Ipiña por tener un edificio semejante a los de la calle Rivolí en París, Francia. Aquí habitaron las familias Ipiña y Cabrera, y la planta baja se utilizó para locales comerciales. Se comenzó a construir en 1906 y se dejó inconcluso en 1913 por la muerte de su propietario, quedando terminadas únicamente dos de sus fachadas. Está construido en cantera, compuesto de tres pisos. |